La Universidad Central del Ecuador enfrenta un proceso disciplinario tras detectarse un presunto caso de fraude académico en la Facultad de Ciencias Médicas, durante un examen de recuperación del periodo 2025-2026 correspondiente a la asignatura de Farmacología Básica I y II. El hecho involucra a once estudiantes que habrían sido sorprendidos utilizando métodos no autorizados para responder la evaluación.
Según el informe institucional, las autoridades académicas identificaron una posible modalidad de fraude organizada, que incluiría el uso de dispositivos electrónicos ocultos y una presunta red de comunicación inalámbrica. El documento interno señala que no se trató de incidentes aislados, sino de un esquema coordinado que habría facilitado la transmisión de respuestas durante el examen.
Las evidencias recopiladas incluyen fotografías en las que se observan teléfonos móviles, cables y dispositivos adheridos al cuerpo de algunos estudiantes. Estos elementos fueron presentados como parte del expediente disciplinario que será analizado por las autoridades universitarias competentes.
Como medida inmediata, los once estudiantes fueron suspendidos del examen y recibieron calificación de cero en la evaluación. Sin embargo, podrán continuar asistiendo a otras asignaturas mientras se desarrolla el proceso administrativo, el cual determinará su situación académica final.
El caso está siendo evaluado por la Comisión Especial de Asuntos Disciplinarios, encargada de analizar faltas graves y muy graves dentro de la institución. Este proceso incluye la apertura de un sumario administrativo, la revisión de pruebas, la convocatoria a audiencias y la posibilidad de que los implicados presenten su defensa con asesoría legal.
El decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Juan Emilio Ocampo, indicó que el procedimiento disciplinario tiene un plazo estimado de hasta 60 días para emitir una resolución. Posteriormente, el informe será elevado al Consejo Universitario, máxima autoridad de la institución, que tomará la decisión final sobre las sanciones correspondientes.
Entre las posibles sanciones se encuentra la separación definitiva de la universidad, medida que ya ha sido aplicada en casos anteriores relacionados con irregularidades académicas y manipulación de calificaciones dentro del sistema institucional.
Paralelamente, el caso ha generado preocupación adicional debido a denuncias presentadas por dos estudiantes, quienes reportaron presuntas requisas físicas invasivas durante los controles realizados para detectar dispositivos electrónicos. Estas denuncias activaron protocolos internos de bienestar universitario y derivaron en una investigación preliminar por parte de la Fiscalía General del Estado.
El proceso continúa en desarrollo mientras la universidad analiza las pruebas y determina responsabilidades dentro del marco de sus normativas internas.
