El Operativo Apolo 4 representó un nuevo golpe contra la delincuencia organizada en Guayaquil y Durán, tras dejar como resultado 20 personas detenidas, el decomiso de armas de fuego, drogas, motocicletas y mercadería de contrabando, según información oficial proporcionada por el general Walter Villarroel. Las acciones se desarrollaron de forma simultánea en sectores estratégicos como Portete, el sur de Guayaquil, Esteros, Durán y la avenida 9 de Octubre, zonas identificadas por su alta incidencia delictiva.
Uno de los ejes centrales del operativo fue el control y seguimiento de armas de fuego que se encuentran en poder de empresas de seguridad privada, tanto aquellas que operan de manera regular como las que ya no cuentan con permisos vigentes ni documentación legal. Durante la intervención a una empresa de seguridad, las autoridades levantaron doce armas de fuego, las cuales fueron ingresadas inmediatamente a pericias balísticas para determinar su origen, uso y posible vinculación con hechos delictivos.
La empresa intervenida quedó bajo investigación previa, con el objetivo de establecer su situación administrativa, su cadena de custodia de armamento y la forma en la que operaba. En el mismo procedimiento también se incautaron cigarrillos y prendas de vestir de contrabando, evidenciando nexos con economías ilícitas que financian estructuras criminales.
Durante los operativos de control, las fuerzas del orden identificaron la presencia y operación de grupos delictivos organizados como Los Águilas, Los Lobos, Mafia 18, Chone Killer, Los Lagartos y Los Tiguerones, además de facciones asociadas a estas organizaciones, lo que confirma la disputa territorial por el control de actividades ilegales en la zona.
El general Villarroel destacó que la efectividad del Operativo Apolo 4 se sustentó en el levantamiento de información comunitaria, a través de códigos QR que permiten a la ciudadanía entregar datos de forma anónima y segura. Esta información es procesada en centros de análisis integrados, donde se articulan los sistemas de inteligencia, prevención y tecnología, permitiendo hiperfocalizar los sectores de mayor riesgo.
Las intervenciones también permitieron detectar una cantidad significativa de drogas, así como evidenciar el uso de licuadoras industriales para mezclar sustancias estupefacientes con químicos, una práctica utilizada para incrementar el volumen de droga distribuida, principalmente entre jóvenes, reforzando la alerta sobre el impacto social del microtráfico.
OPERATIVO APOLO 4: GOLPE A LAS ESTRUCTURAS CRIMINALES EN GUAYAS
— John Reimberg (@JohnReimberg) January 29, 2026
La Policía Nacional desplegó 300 servidores policiales en los distritos Durán, Sur, Esteros, 9 de Octubre y Portete, ejecutando 40 intervenciones contra los grupos delictivos: Chone Killers, Tiguerones, Lobos, Mafia… pic.twitter.com/NNtt2AnbND






