Impactante atentado sacude el corazón comercial de Guayaquil
La noche del martes 3 de junio, la ciudad de Guayaquil fue sacudida por un nuevo y violento atentado con explosivos que dejó como saldo cinco locales comerciales destruidos en el emblemático sector de La Bahía, una de las zonas más concurridas y vitales para la economía informal y formal del Ecuador.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 22:30 horas, cuando un sujeto no identificado descendió de una motocicleta en el cruce de las calles Eloy Alfaro y Ayacucho, introdujo un artefacto explosivo en un callejón comercial y, tras dejarlo allí, huyó del lugar segundos antes de que el dispositivo detonara.
Daños materiales significativos y pánico generalizado
La onda expansiva del explosivo causó daños severos a estructuras metálicas, módulos de venta, pancartas, instalaciones eléctricas, luminarias e incluso afectó viviendas y oficinas colindantes, dejando a su paso escombros, vidrios rotos y techos colapsados. Algunos residentes de edificios cercanos reportaron fisuras en sus viviendas, mientras que los comerciantes del lugar sufrieron pérdidas materiales cuantiosas, agravando aún más la crisis económica que enfrentan desde hace meses por la inseguridad.
Este nuevo acto de violencia se suma a una ola de atentados similares registrados en las últimas semanas, generando temor y zozobra entre los comerciantes y residentes del centro de Guayaquil, quienes ya no se sienten seguros ni en sus puestos de trabajo ni en sus hogares.
Presunta responsabilidad de la banda terrorista Los Lobos
Según las primeras indagaciones, agentes de la Policía Nacional y de Criminalística encontraron panfletos cerca de la escena del crimen, los cuales están siendo analizados para determinar si fueron colocados antes o después del atentado. Aunque las autoridades aún no brindan declaraciones oficiales, fuentes cercanas a las investigaciones indican que la organización criminal “Los Lobos” estaría detrás de este y otros atentados similares ocurridos en Guayaquil.
Este sería el cuarto atentado con explosivos en menos de 30 días, dirigido principalmente a negocios situados en zonas estratégicas como La Bahía y la calle Ayacucho, donde también operan locales de repuestos automotrices. La Policía Nacional ha alertado previamente sobre la intención de este grupo criminal de desestabilizar el orden público y sembrar miedo para el cobro de extorsiones.
Comerciantes entre la desesperación y la resistencia
Luego de la explosión, decenas de personas —en su mayoría comerciantes— se congregaron en el lugar, visiblemente angustiadas por lo ocurrido. Muchos de ellos optaron por permanecer cerca de sus locales destruidos para evitar saqueos, a pesar del riesgo latente de nuevas explosiones o represalias.
Uno de los comerciantes afectados, con evidente frustración, declaró:
“Ya se fue a las manos a la Policía, al Gobierno y a todos. Mientras sigamos como estamos, lamentablemente el país seguirá igual”.
Sus palabras reflejan el sentimiento de abandono e impotencia que invade a muchos guayaquileños frente a una criminalidad que se expande sin control.
Respuesta de las autoridades y estado de las investigaciones
Aunque la Policía Nacional se negó a emitir declaraciones públicas en el momento, decenas de agentes, en conjunto con unidades especializadas de explosivos, inteligencia y criminalística, se desplegaron en la zona para recabar evidencia y dar con los responsables. Cámaras de seguridad del sector están siendo revisadas minuciosamente en busca de pistas que permitan identificar al autor material del hecho y sus posibles cómplices.
Además, se reforzaron los patrullajes en zonas vulnerables y de alta concurrencia, y se prevé que en los próximos días se anuncien medidas de seguridad adicionales, como la instalación de sistemas de videovigilancia más modernos y el aumento del contingente policial en el casco comercial de Guayaquil.
Ataque paralelo en restaurante del suroeste de Guayaquil
Simultáneamente al atentado en La Bahía, se reportó la detonación de otro artefacto explosivo en un restaurante ubicado en la intersección de las calles Argentina y la 20, al suroeste de la ciudad. Este hecho, aunque no dejó víctimas ni grandes daños, refuerza la hipótesis de que se trata de una escalada coordinada de violencia con múltiples blancos en diferentes puntos estratégicos de Guayaquil.
Las similitudes en la modalidad de operación, tipo de explosivo y horarios apuntan nuevamente a acciones planificadas por organizaciones delictivas, con el objetivo de sembrar caos, paralizar actividades económicas y presionar a las autoridades locales.
Impacto en la actividad comercial y percepción ciudadana
Los continuos ataques con explosivos están generando un efecto devastador en la confianza del consumidor, el turismo local y las inversiones. La Bahía, históricamente uno de los epicentros del comercio en Guayaquil, hoy se ve afectada por la reducción del flujo de compradores, el cierre temporal de negocios y la migración de comerciantes hacia sectores más seguros.
Este panorama no solo compromete la estabilidad económica de miles de familias, sino que además fortalece el dominio territorial de grupos delincuenciales que buscan controlar zonas comerciales para extorsionar y ejercer poder sobre la población.
Urge un plan integral contra el crimen organizado
Los atentados registrados en La Bahía y otros sectores de Guayaquil confirman una realidad que no puede seguir siendo ignorada: el país enfrenta una grave crisis de seguridad que requiere una respuesta contundente y coordinada entre el Gobierno, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y la ciudadanía.
Es urgente implementar políticas públicas que aborden las causas estructurales de la violencia, como el desempleo, la falta de oportunidades, la corrupción en el sistema judicial y el crecimiento desmedido del narcotráfico. Al mismo tiempo, se necesita fortalecer la inteligencia policial, aumentar la inversión en tecnología y brindar protección real a los sectores comerciales, para que puedan operar sin miedo.
Una fuerte explosión destruyó cinco locales en La Bahía, uno de los sectores comerciales más concurridos de Guayaquil, la noche del martes 3 de junio. El ataque ocurrió a las 22:30, en un callejón entre las calles Eloy Alfaro y Ayacucho.
— Radio Forever (@925forever) June 4, 2025
Un video captado por un ciudadano muestra… pic.twitter.com/0DJsmCy1k0









